miedo a la muerte como gestionarlo

Como seres humanos, estamos expuestos a una gran diversidad de miedos y factores causantes de estos. El miedo a la muerte es uno de los más comunes.

Si sientes que este miedo no te deja llevar una vida tranquila, es importante que sepas que puedes gestionarlo, y aquí te explicamos cómo es posible.

Claves para gestionar el miedo a la muerte

Hay 3 perspectivas clave que podemos adoptar para reducir el miedo a la muerte.

1-      Aceptarla

Es un hecho, todos vamos a morir, queramos o no. Hasta este momento la muerte sigue siendo lo natural para todos los seres humanos.

Pero ¿por qué no hemos aprendido a aceptarla si es seguro que en algún momento falleceremos?

Esto es porque no tenemos control sobre ella. No sabemos cuándo ni cómo vamos a morir. Y eso hace que muchas veces tengamos angustia.

La vida no viene con un manual de cómo morir, pero tampoco trae uno de cómo vivir, y sin embargo vives. Vas aprendiendo que la vida tiene sus dificultades y situaciones adversas.

La muerte, en cambio, marca un fin y nos inquieta más por tener muchas incógnitas acerca de este final.

Claramente, la vida y la muerte no son del todo comparables en cuanto a cómo las llevamos; todos deseamos vivir.

Sin embargo, la muerte es indeseable, y ese hecho nos predispone a rechazarla. Pero el aceptarla nos da una de las mejores herramientas emocionales para vivir y no angustiarnos por ella.

2-      Nunca sabrás cómo ni cuándo será

Esa inseguridad sobre el cómo y cuándo vamos a morir muchas veces nos inquieta más que la seguridad de que falleceremos algún día.

Y la clave para que no afecte nuestra salud mental es revertir el efecto de esa inseguridad.

Como no sabes cuándo ni en qué momento ocurrirá, ¿de qué preocuparse? Esa sensación de falta de control sobre la muerte no es necesaria en tu vida. No puedes ni necesitas tener el control de todo.

La muerte deja de ser un miedo tan grande una vez que la aceptas y comprendes que no está bajo tu control.

Desde luego, vas a proponerte cuidar tu salud y luchar para vivir, pero no nada más por evitar la muerte, sino porque tienes una visión de vida.

Si te mueves bajo la motivación de algo que te apasiona, deja el descontrol de la muerte a un lado y enfócate en lo poco que sí puedes controlar.

Por tanto, la muerte puede llegar de la manera o en el momento en que llegue, no lo sabes y, por ello, no puedes sacar conclusiones de sí será muy temprano, tarde, honorable, triste y/o dolorosa.

Valora entonces el hecho de que no lo sabes (y muy posiblemente no lo sabrás). Ya que la vida se vive mejor aprendiendo de ella y lo valiosa que es, mientras que la muerte se puede dejar de esperar aprovechando este desconocimiento que todos tenemos.

3-      Sin temor a lo desconocido

Posiblemente en algún momento de tu vida medites sobre lo que ocurre cuando fallecemos. En la actualidad, no hay ninguna ciencia que nos permita saberlo.

Pero sí se sabe muy bien que aferrarse a las creencias nos da la oportunidad de vivir con mayor tranquilidad si el temor a lo desconocido nos inquieta.

Así que no temas en estudiar las distintas creencias, tanto espirituales como religiosas, que hay acerca de lo que ocurre después de la muerte.

Y aunque la muerte llegase a ser triste o dolorosa, cada día de tu vida es sumamente más importante que cualquier tipo de muerte. La muerte ya es segura, pero no dejes que tus días queden bajo una vida no vivida una vez que estos se acaben.