problemas de pareja

Si últimamente no te has sentido satisfecho(a) con tu relación amorosa, quizá estés pasando por uno de los siguientes problemas de pareja que la mayoría de relaciones sufren.

En esta entrada vas a conocer cómo detectarlos y también tendrás una recomendación sencilla para dar el primer paso y solucionarlos.

1-     La dependencia emocional

Distinguir si pasas por una dependencia emocional con tu pareja es más evidente cuando te planteas las siguientes preguntas:

¿Tengo miedo de terminar la relación si esta no funciona? ¿Soy capaz de estar sin él o ella y valerme por mí mismo(a)?

Estas dos preguntas no suelen ser comunes entre las parejas, y la verdad es que pueden resultar difíciles de responder. Porque la dependencia emocional no parece ser negativa hasta que empieza a afectar a los involucrados.

Tal vez hoy te puedas decir que no tendrías problemas de renunciar a tu relación si no funcionase, pero otro asunto es tu reacción cuando eso suceda realmente.

Cuando hay un rompimiento es el momento en que las emociones salen a la luz y te das cuenta de cómo afecta tu estado emocional.

Ciertamente, no es sencillo romper una relación, pero es más difícil no romperla por tener miedo a ‘no poder vivir’ sin esa persona, porque pasarás con inseguridades y altibajos emocionales.

La dependencia emocional es uno de los problemas de pareja que afectan a muchas personas, tanto jóvenes como adultos mayores.

Y para afrontarlo, tienes que trabajar en tu autoestima y determinar que eres un ser humano independiente. Ninguna persona puede alegrarte la vida más de lo que tú mismo(a) puedes.

2-     Los celos

En muchas ocasiones los celos están relacionados con la dependencia. Principalmente se deben a no tener la madurez emocional suficiente como para entregar confianza a la otra persona.

Si bien es cierto que los celos también pueden estar de cierta forma fundamentados, es decir, que sientas celos porque tu pareja realmente no respeta la relación y quiere provocarlos en ti.

Lo mejor es que domines tus emociones entendiendo que eres una persona independiente que ha decidido formar pareja con otra.

Teniendo esa claridad sobre tu independencia, entenderás que la otra persona puede fallar, pero eso no afectará en sobremanera tu paz mental.

Y, desde luego, si la relación no resulta ser lo que esperabas, porque tu pareja te falla constantemente, lo mejor es que tomes la decisión de terminar.

3-     La desilusión

La desilusión es más común en las relaciones jóvenes o de aquellas personas con poca experiencia, porque la mayoría no sabrá qué esperar de su pareja hasta que tenga un tiempo considerable con ella.

Cuando te desilusionas, lo que sale a la luz es que creías algo erróneo sobre tu pareja y sientes que no era lo que esperaba.

Y cabe aclarar que la desilusión puede ocurrir en diversos grados. Quizá, en el momento en que se dé, tú no llegues a pasar por una desilusión muy grande y, por tanto, no te afecte tanto, pero a tu pareja sí.

Lo más recomendado es que tengas honestidad contigo y tu pareja, de modo que sepa quién eres realmente. La honestidad se basa en que lo que dices y haces se corresponden.

Para afrontar con buena inteligencia emocional cualquiera de estos 3 problemas de pareja y muchos otros, antes de iniciar una relación determina qué es lo que quieres (y qué aportarás también).

Y verifica la comunicación que llevas con tu pareja, porque la mayoría de estas conductas pueden resolverse sin llegar a la ruptura.