Lactancia en público. Parte II: cómo superaste la vergüenza

Hay mamás que te dicen: “A mí nunca me dio vergüenza sacar la teta en donde sea para dar de lactar”. Y hay mamás que te dicen: “¿Dar de lactar en público? Ay no, qué horror”.

Como sabemos, tú no eras de las primeras. Y como siempre habías sido casera, tu necesidad de mundo exterior se resolvió, por un tiempo, con una buena conexión a Internet.

Sin embargo, habían momentos en que sí necesitabas tomar aire. Entonces, optabas por visitar únicamente a familiares, no sin antes confirmar la existencia de una habitación adonde podías fugar para dar de lactar. Lactancia a escondidas ¿no? So sad.

Una madrugada con tu bebé en brazos, recordaste que hace unos años, un amigo te comentó que vio a una mujer dando de lactar en un café de la universidad y que no le parecía correcto. Recordaste haberle dado a él la razón.

A la madrugada siguiente, recordaste que tú misma juzgaste a una mamá que, en un museo, estaba dando de lactar. Le pediste perdón.

Con el tiempo, empezaste a salir más. Pero las salidas seguían siendo un estrés. Solo ibas al único centro comercial que tenía sala de lactancia, y te la pasabas rezando para que tu bebito no pidiera teta. Además, no te motivaba en lo absoluto ver a otras mamás dando biberones por doquier, incluso a bebés más chiquitos que el tuyo. Recuerdas y te ves a ti misma almorzando o tomando un juguito, nerviosa, intranquila, pidiendo mentalmente “Que pasen los 6 meses de solo teta, que pasen los 6 meses de solo teta”.

Pero de un momento a otro algo pasó. No sabes si fueron TODAS las lecturas a favor de la lactancia que devorabas sin cesar, o si fueron las tres mamás que viste dando teta en público en solo un fin de semana. No sabes si asumiste esta nueva función de tu cuerpo con entusiasmo o si la opinión de la gente te tiene sin cuidado. Miradas inquisidoras habrás recibido dos, pero una vez, una viejecita te felicitó.

Al día de hoy, has dado de lactar en cafés, restaurantes, sitios turísticos, aviones y aeropuertos. El lugar más original: el piso de una librería, aunque eso fue ya hace un tiempo.

La lactancia te hace feliz.

El problema (¿es un problema?) es que como ahora tu niño tiene más de 1 año y aún no se ha destetado, familiares y amigos te empiezan a mirar raro. ¿Qué hago? Ese tema da para otro post.

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Comentarios

  1. Diana,
    Se reduce a lo que escribiste, sin rodeos. “La lactancia te hace feliz.” No solo a ti, sino tambien a tu bebe. Es algo natural, hermoso, necesario, eficiente, y como han comentado arriba, pues valiente tambien.

    • madresol dice:

      Gracias! Es que es una experiencia única y linda. Un acto de puro amor, aunque lamentablemente sea, en algunos contextos, vista con otros ojos.

  2. ¡Oh sí! Recuerdo que hace 11 años vivía al sur del país y allá la cultura es darles teta en público hasta que ellos quieran… una vez ví a una mamá muy pechugona darle teta a su niño como de 4 años y pensé ¡que exhibisionista! yo era que me tapaba y aun me tapo con cobija pa darle a los nenes…
    Pero luego pasó el tiempo como platicas en tu post y sí, también pedí perdón…
    En familia no me interesa si me regañan o no, en la calle no me gusta que me miren, pero acá no he encontrado una sola sala de lactancia en ningún sitio público (vivimos al norte del país) y no he visto UNA sola mamá dando la teta en público… :(

    • Es cierto, la sala de lactancia es una excepción… a mí más me sorprende que exista una en donde vivo.
      No te preocupes si ves solo biberones alrededor y dale nomás :) Es cierto lo que se dice: le haces un bien a la sociedad porque muestras que el cuerpo de la mujer sirve para algo más que para ponerlo en un calendario.
      Un abrazo!

  3. En esas estoy yo, solo he dado en público en un sitio, y no vale, porque casi todo éramos mades lactantes :D

    Muy buen post.

    • jajajaja sí pues así no vale :D
      Mentira, claro que vale! Si no, no se organizarían lactatones en muchas ciudades. Muchas gracias por comentar.

  4. Muy buen tema y me gusta el punto de vista desde el que lo cuentas. Yo pertenezco al clan de las madres desvergonzadas y mira que en Hungría dar pecho en público no está muy bien visto. De alguna forma la sociedad espera que las madres se queden en casa y ya está. Es decir, alimentar a un ebbé pertenece aún al espacio de lo privado. Cosa que en Venezuela no está tan marcado. Las mujeres se sacan la teta en donde y cuando el bebé lo necesite. Ojo, no digo que esté bien visto (he escuchado a mi hermano decir que le da asco cuando lo ve), pero las mujeres son más “valientes” , por decirlo de alguna manera.
    Yo, haciendo honor a mi nacionalidad vivo escandalizando a la gente en las pastelerías,restaurantes y centros comerciales. Vaya, digo escandalizar, aunque en verdad son bastante discreta ;)
    Saludos!

    • Es todo un tema. Y no se habla mucho al respecto. Me atrevería a decir que la gente que critica es gente que no sabe de lactancia (no saben que no tiene horarios, no saben que biberón no es lo mismo que teta), hombres y mujeres que nunca han visto a familiares y amigas dando de lactar, o mujeres que nunca se atrevieron a dar teta en público.
      En el Perú además está el racismo de por medio. Se piensa que solo las “cholas” hacen ese tipo de cosas. Hace un tiempo escribí sobre eso: http://bit.ly/XUyKoU
      Hay que seguir “escandalizando” a la gente :) Que se acostumbren, que no hay nada de inmoral en alimentar a nuestros hijos. Un abrazo!

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